Una nueva clasificación del burnout —trastorno caracterizado por un estado de agotamiento físico y emocional causado por condiciones laborales desgastantes— entró en vigor en Brasil el 1 de enero. Desde entonces, el cuadro ya es considerado una enfermedad ocupacional a todos los efectos legales, lo que implica el reconocimiento de derechos laborales relacionados con la condición y el acceso a tratamiento especializado. Así, los pacientes diagnosticados recibirán un código específico en el Clasificador Internacional de Enfermedades (CIE), bajo el número QD85 de la CIE-11.
Según el médico y profesor Marcos Mendanha, se trata de una forma más clara y precisa de clasificar este trastorno. “Podía confundirse fácilmente con otras condiciones, como la depresión. Con esta actualización, eso ya no ocurrirá, ya que ahora hay una mayor especificidad.” Para el especialista, esta novedad puede alentar a empresas y organismos públicos a adoptar estrategias y programas para prevenir que sus empleados lleguen a este nivel de estrés. “Al ser un fenómeno ocupacional, las organizaciones deben velar por un ambiente saludable, so pena de ser responsables por el burnout de sus trabajadores”, afirma.

El burnout lleva a profesionales al agotamiento físico y mental, con serios efectos en la vida personal, familiar y en el equilibrio emocional – Imagen: DC-Studio / Adobe Stock
Impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la clasificación CIE-11 entró en vigor en 2022, pero necesitó pasar por un proceso de traducción al portugués, validación y revisión por parte del Ministerio de Salud brasileño. La nueva clasificación incluyó otras condiciones anteriormente no tipificadas, como el trastorno por videojuegos y la resistencia a antimicrobianos.
El burnout es un síndrome ocupacional relacionado con condiciones laborales agotadoras, como jornadas largas, exceso de presión y competitividad en el entorno profesional. Además del agotamiento físico y mental, puede causar cambios de humor, insomnio, sentimientos de fracaso, dolores musculares y de cabeza, alteraciones en el ritmo cardíaco, entre otros síntomas asociados al trabajo. El tema ha generado debates sobre la humanización de las cargas laborales y el respeto por los límites individuales.
El movimiento Vida Más Allá del Trabajo actúa en favor de esa causa. Entre sus propuestas está la reducción de la jornada laboral mediante ajustes que no afecten la calidad ni la productividad. Por regla general, el tratamiento del burnout incluye atención psicológica, cambios en la rutina profesional y la adopción de prácticas como el ocio, la vida social y la espiritualidad.





