El dolor causado por la enfermedad impidió que Nadir Santiago hiciera sus actividades de ama de casa

Nadir Santiago da Silva – Imagen: Rodrigo Di Castro
Todo comenzó con un nudo en el talón. Poco después, vinieron los dolores y la dificultad para caminar. “Los exámenes diagnosticaron espolón calcáneo. Cualquier zapato molestaba demasiado”, dice Nadir Santiago da Silva.
Fisioterapia tres veces por semana, masajes y medicamentos eran alternativas para tratar de resolver el problema. “Fueron 40 sesiones, pero sin resultados positivos. Los servicios a domicilio se hacían con sacrificio. Cuando el dolor se intensificaba, tenía que quedarme sentada”.
Después de dos años de sufrimiento, Nadir actuó por fe para librarse de ese mal. “Comencé a buscar en Dios mi curación. También rezaba con el misionero R. R. Soares en el programa Show da Fé”.
Durante la programación, ella consagraba agua y la pasaba por el talón, regañando la enfermedad. “El bulto causado por el espolón desapareció, y nunca más sentí nada. Recibí el milagro.”





