Jesús, el camino para vencer el alcoholismo

Una investigación realizada por el Observatorio de Salud Pública, una organización no gubernamental, reveló datos alarmantes sobre el consumo de alcohol en Brasil. El estudio indica que, en las capitales brasileñas, se mantiene por encima del 25 % el porcentaje de adultos que consumen bebidas alcohólicas al menos una vez por semana.

El abuso de esta sustancia, aunque legalizada y socialmente aceptada, está relacionado con más de 3 millones de muertes anuales en el mundo, con un aumento del riesgo de accidentes, lesiones, y con un impacto directo en el surgimiento de enfermedades cardiovasculares, trastornos mentales y del comportamiento, y distintos tipos de cáncer.

Sin embargo, hay quienes han logrado liberarse del alcoholismo y hoy celebran esa victoria. Ese es el caso de Erneildo Pontes de Freitas, autónomo de 55 años. En la época en que trabajaba como músico —formaba parte de una banda de forró—, bebía durante los intervalos de las presentaciones. “Nunca fui propenso al cigarro ni a otras drogas, pero era vulnerable al alcohol”, relata Erneildo, destacando que, con el tiempo, perdió el control de sus actos y se volvió dependiente. “Llegué al punto en que ya no podía mantenerme sobrio.”

Erneildo Pontes de Freitas, junto a su esposa, Luzia Janete Balbo de Freitas, y sus hijos, Caio Henrique y Carlos Eduardo – Imagen: Archivo personal

Extremadamente preocupada por su esposo, Luzia Janete Balbo de Freitas, también de 55 años, pidió ayuda a su tía, Maria Aparecida Pereira, miembro de la Iglesia Internacional de la Gracia de Dios (IIGD) en Cáceres (MT). Siguiendo el consejo recibido, comenzó a asistir a las reuniones de la iglesia y aceptó a Jesús como su Salvador. “Si no fuera por la gracia de Dios, no lo habría soportado”, afirma Luzia, quien oró durante 17 años por la liberación de su esposo. “Entregué mi vida a Jesús en septiembre de 2014, y desde ese día no volví a beber. La obra fue completa: el Señor me liberó y me llamó a ministrar en Su casa”, se alegra Erneildo.

El pastor Nilton Cézar da Silva, líder de la Iglesia de la Gracia en Cáceres, recuerda cómo llegó Erneildo a la congregación. “Muchas veces asistía a los cultos bajo los efectos del alcohol, pero siempre fue bien recibido y orientado a regresar. En determinado momento, la Palabra de Dios lo liberó”, destaca el predicador, quien explica que la fe es una aliada importante en la superación de cualquier adicción. “Llenar la mente con la Palabra de Dios y creer en la transformación es un excelente camino hacia la libertad”, aconseja el ministro, quien sugiere algunos pasos para quien desea cambiar de vida: “Reconoce tu error y entrega tu vida a Jesús. Lee la Biblia, porque la Escritura alcanza lugares donde los medicamentos no llegan y neutraliza el mal. Y evita ambientes que te lleven a la tentación.”