Fe en acción en el Super Bowl

Entrenador une deporte y proclamación de la Palabra

La final de la National Football League (NFL) de los Estados Unidos, celebrada el 8 de febrero, es uno de los eventos deportivos más esperados del mundo, y este año cobró un destaque especial. En la antesala del Super Bowl LX —el juego que decide quién se queda con el máximo título del tradicional fútbol americano— llamaron la atención las declaraciones de fe del cuerpo técnico de los Seattle Seahawks, uno de los equipos finalistas. El entrenador principal del equipo, Mike MacDonald, afirmó en una rueda de prensa que ha encontrado “fuerza y dirección” en Dios a lo largo de su trayectoria en el deporte.

“Mi fe ha crecido mucho en los últimos dos años. Es en lo que me apoyo. De ahí proviene mi fuerza”, declaró MacDonald ante la prensa internacional.

El equipo finalista del tradicional deporte norteamericano ha sido influenciado por la fe cristiana – imagen: ChaoticMind / Adobe Stock

También agradeció a Dios por haber llevado a su equipo hasta el épico encuentro en el Levi’s Stadium, en Santa Clara, California, contra los New England Patriots. “Dios me colocó en una posición para liderar a estas personas”, dijo, refiriéndose a su equipo. “La fe es la luz que me guía cada día, así que es algo que deseo seguir desarrollando, y espero que nuestros jugadores también la busquen.”

Uno de sus asistentes en la dirección técnica, el coordinador ofensivo Klint Kubiak —responsable de la línea de ataque— también profesa el Evangelio. Según él, Jesús le ha traído “alivio y seguridad” frente a los desafíos de la vida, incluso dentro del mundo deportivo: “Nuestra verdadera identidad no está en el trabajo, sino en Cristo”. Su motivación espiritual lo llevó a regalar Biblias a los jugadores durante la última Navidad. “Tuve mentores que me animaron a estudiar la Biblia y leerla a diario. Es un gran alivio saber que soy hijo de Dios”, agregó el coordinador.

El Super Bowl, que llega a su 60ª edición, es un evento que capta la atención de todos los Estados Unidos y se transmite a gran parte del mundo. Se trata de la final que reúne a los campeones de las dos conferencias del fútbol americano: la Conferencia Nacional (NFC) y la Conferencia Americana (AFC). Esta edición corresponde a la temporada 2025, y ambos equipos llegan tras una larga trayectoria de 17 partidos en fase de grupos, seguidos por los play-offs (eliminatorias).

Según analistas deportivos, los Seattle Seahawks llegaron a la final como favoritos, contando con una sólida defensa como uno de sus principales puntos fuertes. Sin embargo, el equipo posee solo un título de Super Bowl, obtenido en 2014, frente a los seis títulos de los Patriots, incluido el de 2015, cuando vencieron justamente a los Seahawks en la gran final. El entrenador asistente del equipo, Leslie Frazier, también cristiano confeso, se convirtió al Evangelio en sus tiempos universitarios y destaca la importancia del soporte espiritual para atletas, entrenadores y demás profesionales de la NFL. “Nuestro capellán, Jonathan Rainey, ha hecho un trabajo fantástico, uniendo a nuestros entrenadores y jugadores”, afirmó en entrevista con NFL Network.

Como la mayoría de los juegos ocurre los domingos, algunos jugadores del grupo se reúnen en sus horarios libres para pequeños cultos informales. “Para nosotros, ese es un momento especial, porque no tenemos la oportunidad de ir a la iglesia los domingos. Estamos jugando, así que lo perdemos. Pero tenemos esta conexión —hay un vínculo que va más allá de ser solo compañeros de equipo, porque hay un amor cimentado en nuestra fe.”