Una vez más, los descubrimientos arqueológicos avanzan en consonancia con la Santa Biblia. Investigadores anunciaron, a finales de diciembre, el hallazgo de fragmentos de cerámica en la región del monte Ararat, en el extremo oriental de Turquía. La revelación tuvo lugar en la Formación Durupinar, una estructura geológica que recuerda la forma de un gran barco y que ha sido objeto de estudio durante mucho tiempo. Además de avivar la imaginación de quienes creen en la veracidad de las Escrituras, este hallazgo refuerza la tesis de que el gran arca de Noé realmente existió. El texto de Génesis 8 relata que, tras el Diluvio, la enorme embarcación “reposó sobre las montañas de Ararat”.

El monte Ararat, en Turquía: nuevos descubrimientos refuerzan la tesis de que el arca de Noé estuvo allí, tal como relata la Biblia – Imagen: Naeblys / Adobe Stock
Las piezas, cuya antigüedad estimada es de cinco mil años —un período compatible, según muchas corrientes teológicas, con el momento en que habría ocurrido la gran catástrofe de las aguas— fueron encontradas durante las obras de apertura de una carretera, cerca de la ciudad turca de Dogubayazit. Los fragmentos estaban ubicados cerca del contorno de la Formación Durupinar. Aunque está compuesta de limonita, un tipo de mineral de hierro, algunos creen ver en ella los contornos del arca, especialmente por su tamaño: alrededor de 170 metros de largo, mientras que la descripción bíblica menciona 150 metros (300 codos, según la antigua medida).
El profesor Kaya también afirmó que los descubrimientos más recientes apuntan a la necesidad de prestar más atención al sitio de Durupinar, no solo para profundizar en la investigación sobre la posible presencia de restos del arca de Noé, sino también para su preservación. “Incluso la remoción de pequeñas piedras con marcas puede borrar evidencias valiosas”, advirtió.
Uno de los episodios más épicos descritos en las Escrituras, el Diluvio duró 150 días, tras lluvias torrenciales que cayeron durante 40 días. Por lo tanto, es lógico suponer que una gran cantidad de alimentos para el sustento de las especies animales, además de utensilios para su preparación y para las comidas de Noé y su familia, fueron llevados a bordo. El equipo del proyecto ya ha encontrado gran cantidad de materia orgánica y rastros de madera en descomposición en el lugar, además de indicios de una estructura única, posiblemente artificial, bajo la superficie, diferente del material circundante.





