La crisis convulsiva sufrida por un actor durante un programa de televisión emitido en cadena nacional la semana pasada reavivó la alerta sobre una condición neurológica que afecta a unos 3 millones de brasileños. A pesar de ser una de las manifestaciones más conocidas de la epilepsia, muchas personas aún no saben cómo actuar ante una convulsión, lo que puede provocar lesiones, accidentes y, en casos más graves, la progresión del cuadro clínico, con riesgo de daños cerebrales irreversibles e incluso muerte.
Todo ocurre debido a desajustes en la actividad cerebral, y las crisis convulsivas, muchas veces, se confunden con la epilepsia —una condición en la que los episodios son recurrentes y tienden a persistir a lo largo de la vida. No obstante, se trata de situaciones distintas.
“La epilepsia es una enfermedad neurológica caracterizada por descargas eléctricas anormales y excesivas en el cerebro, que son recurrentes y desencadenan crisis epilépticas. Para considerar que una persona tiene epilepsia, es necesario que esas crisis se repitan”, explica el neurocirujano pediátrico Ricardo Santos de Oliveira, médico asistente en la División de Neurocirugía del Hospital de Clínicas de la Facultad de Medicina de Ribeirão Preto (SP).

Raff Martins, neurólogo, aclara que las convulsiones son causadas por una descarga eléctrica excesiva y desorganizada de las neuronas – Imagen: Archivo personal
De este modo, un paciente puede sufrir una crisis epiléptica (convulsiva o no) sin tener un diagnóstico de epilepsia, añade el especialista.
En términos simples, esta condición neurológica suele compararse con un “cortocircuito en el cerebro”. Puede manifestarse de diversas maneras, pero, en general, involucra contracciones musculares involuntarias, temblores rítmicos, movimientos bruscos de extremidades, pérdida de control de esfínteres, pérdida de conciencia y, tras la crisis, episodios de somnolencia y confusión mental.
Según el neurólogo Raff Martins, lo fundamental durante la atención inmediata es proteger la vida del paciente y evitar complicaciones. En entrevista con Ongrace, enumera algunas medidas que una persona sin formación médica puede tomar mientras espera la asistencia especializada:
- Alejar objetos que puedan causar heridas
- Acostar a la persona de lado
- Sujetar la cabeza con cuidado
“Nunca se debe colocar la mano ni los dedos en la boca de la persona”, advierte.





