Publicado el 13 de enero por la organización internacional Puertas Abiertas, el Listado Mundial de la Persecución (LMP) 2026 lanza una seria advertencia: la opresión contra la fe cristiana ha aumentado significativamente en todo el mundo. Se estima que más de 388 millones de cristianos sufren presión y violencia por motivos religiosos, especialmente en regiones de África, Oriente Medio, Asia del Sur y Sudeste Asiático, y América Latina. Entre los 50 países incluidos en el ranking, 34 registraron un aumento en la persecución al cristianismo.
“Necesitamos la atención urgente de la comunidad internacional ante la cuestión de la persecución a cristianos en el mundo”, advierte Marco Cruz, secretario general de Puertas Abiertas en Brasil.
Entrevistado por Ongrace con motivo de la publicación del informe, Cruz destaca que el avance de ideologías extremistas ha influido en que diversos gobiernos adopten políticas represivas e intimidatorias contra los cristianos. “Casos como ataques a iglesias o propaganda forzada para la conversión al islam, por ejemplo”, señala.

Marco Cruz, de Puertas Abiertas, afirma que, a pesar de la persecución, el cristianismo no está en riesgo:
“La Iglesia perseguida sigue en el camino del Evangelio” – Imagen: Misión Puertas Abiertas
Elaborado anualmente por Puertas Abiertas, el LMP se ha convertido en una referencia para iglesias, organizaciones misioneras y entidades defensoras de la libertad religiosa a nivel mundial. El informe toma en cuenta indicadores como:
- Existencia de leyes hostiles al cristianismo
- Episodios de violencia contra comunidades cristianas
- Prisiones por motivos de fe
- Restricciones de derechos a personas que profesan su fe en Jesús
Además, recopila datos directamente de los países analizados. Entre los registros más alarmantes están:
- 4.849 personas asesinadas por su fe
- Cerca de 68.000 casos de abusos físicos y mentales
Dado que en muchas regiones no hay registro oficial de estos crímenes, se estima que las cifras reales son aún más elevadas.
Según Marco Cruz, en varios países africanos la debilidad estatal, los conflictos civiles y la presencia de grupos extremistas permiten que interpretaciones radicales dominen la vida social. “Esto se traduce en masacres, secuestros y desplazamientos masivos de cristianos, como muestra la investigación del LMP 2026”, explica.
Añade que, si bien antes la violencia religiosa era predominantemente institucional, hoy se observa un aumento de la violencia dirigida a individuos y familias. “Además, está el avance de milicias (como ocurre en América Latina) y el uso de vigilancia digital. La presión personal se ha mostrado eficaz para silenciar comunidades sin atraer demasiada atención internacional”, advierte.





