
Socorrista combate llamas en incendio forestal: el calentamiento del continente trae reflejos directos en el clima de Brasil, dice informe – Imagen: dobe Stock / Generado con IA
América Latina, Brasil en particular, y el Caribe se están calentando a un ritmo más rápido desde que comenzaron las mediciones, hace 125 años. Esta es la principal conclusión del informe que evalúa el clima en la región, publicado a mediados de este mes por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), vinculada a la ONU, durante un evento en Brasilia. La entidad analizó el período en cuatro tramos de 30 años y calculó la velocidad del aumento medio de la temperatura. El último período, de 1991 a 2025, llama especialmente la atención por haber sido mucho más caluroso que los demás.
En lo que respecta a Brasil, el calentamiento ya es superior a la media mundial, con un aumento máximo de hasta 3ºC en los últimos 60 años. El informe cita hechos relacionados con el fenómeno, como el derretimiento del hielo en los casquetes polares, el aumento del índice de los océanos y la intensificación de los ciclones tropicales, lo que provoca, entre otras consecuencias, inundaciones, sequías y olas climáticas extremas. En 2025, por ejemplo, los picos de 40ºC alcanzaron con frecuencia grandes áreas del continente americano, por ejemplo, 44ºC en Río de Janeiro, 44,8ºC en Mariscal (Paraguay) y 52,7ºC en Mexicali, México.
El autor principal del informe es el climatólogo brasileño José Marengo, investigador del Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales (Cemaden). Según la OMM, el calor elevado es cada vez más un problema de salud pública. Las estimaciones apuntan a aproximadamente 13 mil muertes relacionadas con los extremos climáticos en diez años. Sin embargo, el informe Estado del Clima en América Latina y el Caribe 2025 admite que estas cifras están subestimadas, ya que muchos países no publican datos claros al respecto.
También según la encuesta, el régimen de lluvias ha cambiado mucho en los últimos 50 años. El principal cambio se refiere a la regularidad de las precipitaciones: los períodos de sequía se hicieron más largos y las precipitaciones más intensas. Los extremos se notan en el territorio brasileño: al mismo tiempo que las inundaciones devastadoras afectaron a la Región Sur – en el caso de las inundaciones de abril y mayo de 2024, las más grandes en la historia de Rio Grande do Sul -, el Nordeste sufre períodos de sequía más extensos que la media histórica.
En el caso de los océanos, la alerta también es preocupante. El informe muestra un cambio en el pH, índice que se refiere a la acidez y alcalinidad de las aguas, interfiriendo directamente en la vida marina. En 2025, alcanzó el nivel más bajo jamás registrado en el Atlántico Sur, que baña la costa brasileña. El proceso, conocido como acidificación, es causado por el aumento de la absorción de dióxido de carbono proveniente de las actividades humanas. El proceso es sistémico, ya que afecta al clima global.
Los investigadores también advierten que el aumento de 2ºC en la temperatura media global hasta mediados de este siglo puede provocar la pérdida de hasta la mitad de la cubierta vegetal amazónica por la combinación de sucesos como la deforestación, la reducción de las lluvias y el aumento de los incendios. Este panorama sería catastrófico, afectando el acceso al agua, la producción de alimentos y la energía eléctrica. “El informe no es solo una publicación científica, sino también un llamado a la acción, que nos impe a fortalecer las observaciones, invertir en servicios, abordar las deficiencias en los sistemas de alerta temprana y garantizar que la información climática llegue a quienes más la necesitan”, dijo la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, durante el evento de divulgación del estudio.





