El astronauta Victor Glover comparte la fe cristiana durante la misión Artemis II de la NASA

Victor Glover, piloto de la misión Artemis II, destacó su fe cristiana durante una transmisión realizada desde el espacio – Imagen: Victor Glover por la NASA

En medio de una de las iniciativas más importantes de la actual exploración espacial, el astronauta Victor Glover ha llamado la atención al compartir públicamente su fe cristiana durante la misión Artemis II, de la NASA, la agencia espacial de los Estados Unidos. El viaje, que comenzó en abril de 2026, marca el regreso de los astronautas a la órbita de la Luna más de 50 años después del programa Apolo y representa un paso decisivo en los planes de la organización para la exploración de la superficie lunar.

Durante una de las comunicaciones con la Tierra, justo antes de que la nave pierda contacto al acercarse a la cara oculta de la Luna, Glover mencionó algunas enseñanzas de Jesús: Y, cuando nos acercamos al punto más cercano a la Luna y al punto más lejano de la Tierra, mientras continuamos desentrañando los misterios del cosmos, me gustaría recordarles uno de los misterios más importantes en la Tierra, que es el amor. Cristo dijo, en respuesta a la pregunta sobre cuál era el mayor mandamiento, que era amar a Dios con todo lo que eres, afirmó.

La declaración repercutió en diferentes medios de comunicación y en las redes sociales, despertando en la gente el interés tanto por la misión espacial como por el testimonio público de fe del astronauta. Para muchos observadores, el episodio ha evidenciado la forma en que Glover suele integrar sus convicciones personales en su trayectoria profesional, incluso en un entorno a menudo asociado con el secularismo.

Cristiano practicante, el piloto ya había hablado de su fe en otras ocasiones. Glover reveló que llevó una Biblia para el viaje y que suele pedir oraciones en momentos importantes de su carrera. El miembro de la tripulación del Artemis II participó en una misión considerada estratégica para el futuro de la exploración espacial, que debería allanar el camino para nuevos viajes tripulados a la Luna en los próximos años.

Después de la experiencia en el espacio, el astronauta afirmó que su fe en Dios se hizo aún más fuerte y que todo lo que vio durante la misión reforzó su certeza de que Dios es el Creador.