
Participantes de la Habitación Rosa durante la noche del pijama en Campo Grande (MS) – Imagen: Divulgación IIGD MS
Momentos de comunión, oración y fortalecimiento espiritual marcaron el encuentro especial del Ministerio Cuarto Rosa de la Iglesia Internacional de la Gracia de Dios (IIGD) en Campo Grande (MS), en la noche del pasado miércoles, 3 de junio. Reuniendo a 21 jóvenes de entre 12 y 25 años, además de mujeres que actuaron en apoyo y asesoramiento, la programación tuvo un formato inédito: noche de pijamas, centrada en el desarrollo de amistades, el intercambio de experiencias y el crecimiento en la fe.
Presente en la Iglesia de la Gracia en todo el mundo, la Habitación Rosa fue creada para ofrecer a las adolescentes y jóvenes un espacio de acogida, comunión y aprendizaje de la Palabra de Dios, a través de acciones dirigidas al universo femenino. En Mato Grosso do Sul, el trabajo existe desde hace unos diez años y promueve encuentros periódicos que unen momentos de ocio y edificación espiritual.

Daniela Andrade destaca la importancia de la comunión entre los participantes – Imagen: Divulgación IIGD MS
La líder estatal del ministerio, Daniela Andrade, destacó que cada edición busca proporcionar diferentes experiencias a los participantes. “Esa fue la primera vez que hicimos una noche de pijamas”, dijo. Según ella, las actividades incluyeron dinámicas, intercesión y ruedas de conversación sobre experiencias personales. “Fue algo muy íntimo. No esa cosa del altar, iglesia, púlpito. Fue muy íntimo, para que las chicas se acercaran unas a otras”, explicó.
Durante el ministerio, dirigido por Jéssica Souza, esposa del Pr. Kleber Andrade, de IIGD del barrio de Tiradentes, donde se celebró el evento, se abordaron temas relacionados con la familia, las amistades y las perspectivas para el futuro. Daniela resumió el mensaje de la noche con el texto de Eclesiastés 4.12, que afirma que el cordón de tres pliegues no se rompe tan rápido, enfatizando la importancia de la unión entre Dios y las participantes.

Luana Borges relata la curación del dolor en la columna durante el momento de oración, y Luiza Pasqualotto vive su primera experiencia en la Habitación Rosa – Imagen: Divulgación IIGD MS
La noche también estuvo marcada por testimonios, como el de Luana Borges, de 25 años. Llegó a la cita con un fuerte dolor en la columna, que la acompañaba desde hacía más de una semana. “Cuando me levanté, ya no sentía nada. Fue una experiencia increíble”, informó.
Invitada por una amiga, Luiza Pasqualotto, de 21 años, también salió transformada de la experiencia. “Sentí la presencia de Dios en mi vida y en la vida de mi hermana, que vino conmigo. Siento que ahora soy una nueva Luiza”, testificó. Biblias
Más que reuniones temáticas, la Habitación Rosa se ha consolidado como un ambiente de discipulado, asociación y fortalecimiento de la fe, ayudando a adolescentes y jóvenes a desarrollar su camino con Cristo y a construir vínculos que superen los límites de las reuniones mensuales en la Iglesia.





