
Los científicos descubren que ciertos tipos de vacunas contra el covid-19 tienen elementos que atacan las células cancerosas. – Foto: HockleyMedia24/peopleimages.com /Adobe Stock
Se ha estudiado un efecto inesperado de algunas vacunas disponibles contra el covid-19 y ha causado grandes expectativas. Una investigación publicada en la revista Nature, referencia en Ciencias y Medicina, muestra que los inmunizantes a base de ARN mensajero (como los producidos por los laboratorios Pfizer/BioNTech y Moderna, disponibles en Brasil) son capaces de hacer que los tumores cancerosos sean más vulnerables a los tratamientos inmunoterapéuticos. Es como si la vacuna “despertara” células malignas, facilitando su destrucción por anticuerpos.
Los responsables del trabajo son científicos del Texas MD Anderson Cancer Center y de la Universidad de Florida, ambos en los Estados Unidos. Descubrieron que las vacunas provocan una respuesta intensa de una molécula del sistema inmunitario, que reconoce y ataca el cáncer. Los estudios han demostrado ser muy prometedores en animales. Entre los seres humanos, los mejores resultados fueron en lesiones pulmonares y melanomas (forma agresiva de cáncer de piel).
Las vacunas con ARN mensajero (ARNm) están programadas para llevar instrucciones genéticas al citoplasma de las células objetivo, en este caso, los tumores. Es una especie de “receta”, que sirve para alterar la estructura celular según se desee. El inmunizante activa componentes de las células tumorales, facilitando la entrada de anticuerpos que, antes, no pasaban a través de las barreras de defensa de las células malignas.
Cerca de 900 pacientes oncológicos fueron tratados con la nueva terapia celular. Los que recibieron la vacuna de ARNm tuvieron una mayor supervivencia, un promedio de 18 meses en los resultados preliminares entre las personas con cáncer de pulmón avanzado. Entre los individuos con melanoma metastásico, el riesgo de muerte disminuyó aproximadamente un 60% después del tratamiento. El beneficio no se notó entre los voluntarios que recibieron otras vacunas, como los tipos contra la gripe o la neumonía.
El estudio deja claro que el hallazgo no sugiere la prevención del cáncer mediante las vacunas contra el covid-19. De hecho, la tecnología del ARNm puede convertirse en un modulador de la inmunidad, aumentando la eficiencia de las células protectoras del organismo, como los macrófagos. En el caso de los tumores que hoy no presentan una buena respuesta a los tratamientos tradicionales, la novedad puede traer esperanzas de una vida con más calidad.





