Conozca cómo Luciane Matos ayudó a su tía a abrir un negocio que comenzó con una barbacoa en el patio trasero

Imagen: wewi-creative – Adobe Stock
Desempleada, necesitando dinero y con poca cualificación para volver al mercado laboral, Selma de Barros Siqueira buscaba una actividad que pudiera ejercer en casa, pero no tenía idea de qué hacer. Preocupada por su tía, Luciane Matos de Moraes oró al Señor por una dirección. “Clamaba en los servicios de la prosperidad, los lunes, y hacía campaña de oración, y Él me escuchó”, dice su sobrina, miembro de la sede estatal de la Iglesia Internacional de la Gracia de Dios (IIGD) en Río de Janeiro.
Según Luciane, el Todopoderoso la dirigió a comprar una barbacoa para Selma. Así, ella podría asar pollos en el patio de su propia residencia y venderlos. “Anuncié el servicio de boca en boca y lo entregaba a domicilio. Y funcionó, ganamos muchos clientes. Después de tres meses en esta actividad, mi tía recibió una gran propuesta para alquilar una caravana, muy cerca de donde vive, y aceptó”.

Selma y Luciane – Imagen: Divulgación
Más calidad de vida
Las ventas aumentaron tanto que los nietos de Selma tuvieron que ayudarla en el emprendimiento. “¡Hemos estado en el mercado durante dos años con mucho éxito! Mi tía trabaja cerca de casa, como quería. Ni siquiera tiene que cruzar la calle”, declara Luciane.
La sobrina reconoce que este logro es fruto de la oración y subraya que Dios hace más de lo que pedimos. “Glorifico al Señor por haber bendecido a mi tía, que ya es una dama y necesitaba disfrutar de la calidad de vida que tiene hoy. La situación en la que se encontraba, sin ingresos para pagar los gastos, me estaba angustiando, pero el Altísimo respondió a mi clamor”, dice la sobrina, feliz de ver a Selma bien y con su propio negocio.





