Estados Unidos introduce la enseñanza bíblica en las escuelas

El estado estadounidense de Texas implanta, en las escuelas públicas, la enseñanza basada en la Biblia – Foto: Milenium / Adobe Stock


El movimiento que reclama la introducción de la enseñanza de historias bíblicas en el plan de estudios escolar ha ganado fuerza y visibilidad en los Estados Unidos. A finales de junio, el Consejo Estatal de Educación de Texas, una de las unidades federativas más importantes de los Estados Unidos, votó una medida que determina la lectura obligatoria y el enfoque de las enseñanzas cristianas en el aula.

La medida involucra a unos 5 millones de niños y jóvenes matriculados en la red pública estatal y consolida el protagonismo de Texas en este tema. Gobernado por el Partido Republicano, el mismo que el presidente Donald Trump, el estado ya había implementado, el año pasado, el requisito de que los Diez Mandamientos se mostraran a los estudiantes. La ley generó controversia, pero fue mantenida por un tribunal federal.

Ahora, el foco de los debates está en la adopción de libros de texto ilustrados con relatos bíblicos, como el choque entre David y Goliat, la historia de Daniel en la fosa de los leones y pasajes sobre Adán y Eva. Los autores de la propuesta argumentan que la Biblia debe estudiarse por su conexión con la cultura occidental y la fundación de los Estados Unidos, ya que los protagonistas de la creación del país fueron cristianos.

Por otro lado, los críticos de la medida afirman que la lectura obligatoria de textos religiosos favorece una creencia -en este caso, el cristianismo- en detrimento de otras concepciones de fe, además de violar la separación legal entre Iglesia y Estado, consagrada en la Constitución estadounidense. Otra afirmación de esta corriente es que tales enseñanzas pueden comprometer el derecho de los padres y tutores a criar a los hijos de acuerdo con la confesión de la familia o de acuerdo con un enfoque agnóstico.

En los últimos años, el sistema educativo de Texas ha adoptado medidas que fomentan la introducción de valores expresados en las Escrituras como parte de los currículos escolares. El código de educación estatal ya ha incluido el estudio de los contenidos del Antiguo y Nuevo Testamento y su influencia en la historia y la literatura de la nación. Texas también se convirtió en el primero en promover la orientación de los estudiantes por parte de los pastores y favorece, con más inversiones, a las instituciones que adoptan contenido bíblico en la Educación Primaria.