Las investigaciones revelan los efectos secundarios de los adelgazantes

Ampliamente utilizadas para la pérdida de peso, las “plumas adelgazantes” tienen sus efectos secundarios estudiados – Imagen: Freepik

Investigaciones recientes sobre medicamentos análogos al GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida, principios activos de los populares Ozempic y Mounjaro, también llamados “plumas adelgazantes”, están despertando la atención del mundo sobre los efectos aún poco conocidos de su uso. Uno de estos análisis, publicado por la prestigiosa revista científica The Lancet Psychiatry, revela que tales sustancias, ampliamente utilizadas para la pérdida de peso, aportan beneficios para la salud mental, pero también causan cambios metabólicos.

El primer estudio, en el que participaron cerca de cien mil personas en diferentes países, se basó en registros de la Universidad de Finlandia Oriental, el Instituto Karolinska de Estocolmo, Suecia, y la Universidad Griffith, en Australia, recopilados a lo largo de varios años. Según la conclusión, la semaglutida demostró asociación con la reducción de hospitalizaciones y bajas laborales relacionadas con trastornos mentales, una disminución del 44% en los casos de depresión y del 38% en los casos de ansiedad.

Otro efecto observado en la encuesta fue la vinculación de Ozempic y Mounjaro con un menor riesgo de comportamientos que predisponen a intenciones suicidas y vinculados al consumo de alcohol. Todavía no se sabe por qué tales medicamentos afectan el estado de ánimo y la mente, pero la relación entre ambos fue significativa, según los investigadores. “Es posible que, además de factores, como la reducción del consumo de alcohol, las mejoras en la imagen corporal relacionadas con la pérdida de peso o el alivio asociado a un mejor control glucémico en la diabetes, también puedan existir mecanismos neurobiológicos directos involucrados, a través de cambios en el Funcionamiento del sistema de recompensa del cerebro”, destacó el profesor finlandés Markku Lähteenvuo, en un comunicado sobre el estudio.

Los efectos reconocidos de las “bacas adelgazantes” incluyen la reducción del apetito, a partir de la sensación de saciedad que promueven. Por lo tanto, se han indicado para combatir la obesidad o el sobrepeso con comorbilidades. Al retrasar el vaciado gástrico, los medicamentos ayudan al paciente a comer menos. Otra investigación, realizada por académicos de la Universidad de Pensilvania (EE. UU.), utilizó herramientas de inteligencia artificial para analizar los datos reportados por 70.000 personas que usan los medicamentos. Entre los efectos de Ozempic y Mounjaro, destacaron, según un artículo publicado en la revista Nature Health, la irregularidad en el ciclo menstrual y los cambios térmicos corporales, como escalofríos y sofocos.

Al mismo tiempo, aproximadamente el 44% de los participantes describieron al menos un efecto secundario, siendo el malestar gastrointestinal el más común. La fatiga también fue una queja. “Se cree que estos medicamentos actúan sobre el hipotálamo cerebral, que ayuda a regular una amplia variedad de hormonas”, dijo Jena Shaw Tronieri, coautora del estudio e investigadora del Centro de Trastornos de la Alimentación y del Peso de la Universidad de Pensilvania. “Esto no significa que los medicamentos sean necesariamente la causa de estos síntomas, sino que merecen ser estudiados de manera más sistemática”.